
El inicio del ciclo lectivo está marcado por una nueva huelga gremial de los maestros, que no aceptaron la oferta salarial del Gobierno provincial. En algunos colegios de la ciudad se observó normalidad en el comienzo del cursado. Habló Juan Pablo Casiello, de Amsafe, y dio su mirada sobre el acatamiento a la medida de fuerza.
Este lunes, el dictado de clases comenzó en las escuelas de Rosario en medio de una nueva jornada de paro docente. Los gremios determinaron la medida de fuerza tras rechazar la oferta salarial del Gobierno de Santa Fe.
La mirada de los gremios
Juan Pablo Casiello, delegado en Rosario de Amsafe (Asociación del Magisterio de Santa Fe), marcó: “Hay niveles de acatamiento desiguales. Escuelas que paran completas, escuelas que paran un turno, escuelas que trabajan completas”.
Casiello destacó un aumento en la adhesión a la medida de fuerza en comparación con años anteriores, señalando que “hay un malestar que va creciendo” entre los docentes. Sin embargo, también mencionó que “la pérdida de un día, divido un millón por 30, son algo así como 35.000 pesos”, refiriéndose al impacto económico que tiene el descuento por el paro en los salarios docentes.
La situación salarial de los docentes es crítica, con un deterioro que se ha acentuado en los últimos años. Casiello afirmó: “No, se está peor. El deterioro del salario docente no es una novedad, viene desde hace años”. Según el delegado, el cambio de gobierno en 2024 marcó un “escalón hacia abajo importante” en los ingresos de los trabajadores de la educación.
En cuanto a la situación particular de las escuelas, Casiello mencionó que “hay una política de gobierno de mucha persecución” hacia los docentes que se adhieren al paro. Aunque no proporciona nombres de colegios específicos, aseguró que “hay escuelas, sobre todo en los barrios, en donde, por ejemplo, un turno no trabaja nadie”.