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La menor de 14 años que era intensamente buscada en Rosario desde antes de Navidad, falleció tras ser embestida por un vehículo el mismo día de su desaparición. La familia se enteró hoy del trágico accidente.
El desgarrador desenlace de la búsqueda de Luna, la adolescente de 14 años desaparecida en Rosario, ha conmocionado a la ciudad. Este miércoles, sus familiares confirmaron que la joven murió hace más de un mes, tras ser convocados al Instituto Médico Legal (IML) para reconocer un cuerpo que permanecía allí como NN. El hallazgo pone en evidencia una dolorosa falla en la conexión de datos entre los siniestros viales y las denuncias de paradero.
La reconstrucción de los hechos indica que Luna fue víctima de un siniestro vial fatal en la madrugada del 24 de diciembre. Según los informes, fue embestida por un vehículo en la intersección de Avellaneda y Circunvalación, una zona cercana a su domicilio en el barrio Puente Gallego. Tras el impacto, la niña fue trasladada de urgencia al Heca, donde lamentablemente los médicos constataron su deceso antes de las 6 de la mañana.

Un sistema que falló en la identificación
A pesar de que el accidente ocurrió hace semanas, el cuerpo de Luna permaneció en el IML sin nombre mientras su familia la buscaba desesperadamente. La niña se había retirado de su hogar en Camino Viejo a Soldini al 3400 el 23 de diciembre y, al no tener documentación al momento del accidente, ingresó al sistema de salud y posteriormente a la morgue como una persona no identificada.
Durante todo este tiempo, los allegados de la menor realizaron denuncias policiales y campañas en redes sociales para intentar dar con ella. Sin embargo, no fue hasta que la Fiscalía Regional hizo público el pedido de paradero esta semana y el caso cobró relevancia en los medios, que se cruzó la información necesaria para que la familia fuera citada a realizar el penoso reconocimiento del cadáver.

El impacto de la burocracia en el dolor familiar
La noticia ha generado una profunda indignación debido a la burocracia del sistema de identificación. El hecho de que un cuerpo permaneciera más de 30 días en el Instituto Médico Legal sin ser vinculado a una denuncia de desaparición activa de una menor de edad en la misma ciudad plantea serios interrogantes sobre los protocolos vigentes en la provincia de Santa Fe.