
El Gobierno provincial hizo entrega del armamento, que forma parte de un plan de renovación de los instrumentos que portan las fuerzas de seguridad.
La incorporación de armas lanzadoras Byrna a los patrullajes de la Policía de Santa Fe en Rosario marcó un nuevo enfoque en la estrategia de seguridad provincial. Luego de que el Gobierno provincial adquiriera las herramientas en marzo, el mandatario Maximiliano Pullaro hizo entrega del armamento.
Desde este sábado, los agentes comenzaron a utilizar estos dispositivos, que disparan balas de gas pimienta y polímero, como parte de un plan de reequipamiento impulsado por las autoridades. El objetivo central es ofrecer una alternativa de baja letalidad para enfrentar situaciones de riesgo, situándose como una opción intermedia entre las armas de fuego convencionales y la contención física.
En este sentido, explicaron que las armas Byrna funcionan de manera similar a una pistola tradicional, pero emplean proyectiles no letales y son impulsadas por dióxido de carbono. Su alcance llega hasta 20 metros, lo que permite a los agentes incapacitar o disuadir a un agresor sin recurrir a munición letal.
El equipamiento adquirido incluye no solo pistolas, sino también rifles y ametralladoras. Cada uno de ellos fueron diseñados para operar con distintos tipos de munición adaptados a diversas situaciones operativas.
La adquisición de 100 armas Byrna se realizó a través de una licitación que contempló también la compra de Taser, dispositivos que ya forman parte del arsenal de la Policía de Santa Fe. De este total, 67 unidades han sido asignadas a la jurisdicción de Rosario, donde son empleadas por la Brigada de Orden Urbano, el Comando Radioeléctrico, la PAT y la Guardia Provincial. El resto de los dispositivos se distribuirá en otras zonas de la provincia, ampliando así la cobertura de esta tecnología de baja letalidad.
Durante la jornada inaugural de los patrullajes con las nuevas armas, el gobernador, la vicegobernadora Gisela Scaglia y el ministro de Justicia y Seguridad de Santa Fe, Pablo Cococcioni, supervisaron personalmente el despliegue, subrayando la importancia de dotar a las fuerzas de herramientas que permitan reforzar la seguridad ciudadana sin incrementar los riesgos asociados al uso de armas letales.