
Estaba ubicado en la zona sur rosarina. Aseguran que la destrucción de los puntos de venta de droga tiene " impacto simbólico y real".
El fiscal Franco Carbone confirmó el derribo de un búnker en la intersección de Rueda y Príncipe de Gales, en la zona sur de Rosario, vinculado al clan de los Cantero. Este es el número 70 de los operativos realizados en la provincia, que buscan desarticular organizaciones criminales. Carbone explicó que "es una medida muy efectiva, no solo por el impacto simbólico que tiene en el barrio, sino también por el impacto real".
El fiscal detalló que en un radio de 300 metros se han reportado "violencias lesivas del más variado tipo, portación, tenencia de armas de fuego, tenencia de estupefacientes, comercio de estupefacientes". Además, mencionó que “los primeros allanamientos fueron en el año 2023” y que el lugar era frecuentado por ciudadanos que acudían a lavaderos de autos, mientras que "en el medio está la gente comercializando estupefacientes".
Carbone destacó que los operativos continúan y que "tenemos personas en prisión preventiva" y medidas en curso, mientras se analizan pericias de teléfonos celulares. "Operaban y pertenecían a gente relacionada a la familia Cantero", agregó el fiscal.
En otro tema, el ministro de Seguridad de la provincia, Pablo Cococcioni, se refirió a la sanción impuesta al Club Atlético Rosario Central debido a las banderas en contra de Cristian Fabbiani. El ministro enfatizó la importancia de "garantizar que los espectáculos deportivos se puedan llevar adelante con normalidad" y la necesidad de establecer un "sistema de premios y castigos" para asegurar el cumplimiento de las reglas.
Cococcioni aclaró que "cuando la gente no cumple las reglas, los policías están expuestos a explosivos, a piedrazos, a agresiones" y subrayó que "el Estado debe marcar que cuando dice que esto es así, se cumple". La sanción implica que Central no podrá llevar banderas a la Popular Norte y a la Platea del Río durante el próximo partido contra Talleres.
La decisión busca prevenir incidentes y asegurar la seguridad de los asistentes, además de evitar que los contribuyentes de Santa Fe financien operativos de seguridad innecesarios. "Los organizadores de actividades deben prever este tipo de cuestiones para que todo salga como corresponde", concluyó el ministro.