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Ocurrió en la tarde de este martes en una tienda de ropa ubicada en la zona oeste de la ciudad. El delincuente Juan Reynoso falleció en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez después de haberse efectuado un tiro accidental en la región inguinal, según los testimonios recolectados hasta este momento. La víctima del robo quedó internada con heridas en una pierna.
Un violento intento de asalto tuvo lugar en la tarde de este martes en la zona oeste de Rosario, cuando un ladrón –acompañado por una joven– entró a robar a una tienda de ropa, hirió de bala al dueño y, en pleno forcejeo, se autodisparó, y murió. Juan Mauricio Reynoso, de 38 años, falleció por un disparo que se dio en la región inguinal, mientras que el comerciante Álvaro M. (32) sufrió heridas de arma de fuego en la pierna izquierda y está fuera de peligro. La cómplice del hecho, Isabela M. (27) quedó aprehendida en la comisaría 32ª.
De acuerdo a la mecánica que investiga la fiscal Georgina Pairola, de turno en la Fiscalía de Homicidios Dolosos, Reynoso e Isabela M. ingresaron al negocio situado en inmediaciones de Provincias Unidas y Rueda, exhibieron una pistola y exigieron la entrega de mercadería y dinero en efectivo. Como la víctima se negó a darles lo que pedían, el ladrón le realizó dos tiros en la pierna izquierda y se trenzó en lucha con la víctima. Se presume que en ese momento se produjo el autodisparo.
En medio de los gritos y el ruido de las balas, un gendarme que estaba de civil entró al local y se identificó. En ese momento, los delincuentes intentaron irse del lugar en una moto negra, sin embargo, se cayeron del vehículo. Allí, el agente aprehendió a la mujer, mientras que el ladrón fue derivado al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA), en donde se confirmó que había muerto producto de la herida de bala.
Vecinos que vieron el despliegue policial llevado a cabo después del intento de asalto indicaron que el propio gendarme les había señalado que, al intervenir en el comercio, Reynoso ya estaba lesionado, lo que abona a la hipótesis que baraja la fiscal.
El hermano del comerciante habló desde la puerta del hospital donde está internado Álvaro. “Está bien. Es un laburante, como todos nosotros. Se estaba ganando el mango en su comercio, el que tanto le costó”, señaló.
“Lo quisieron matar por camperas. Le tiraron dos tiros. Es increíble”, recriminó el hermano de la víctima sobre el ataque sufrido esta tarde. Asimismo, reconoció que “esto le puede pasar a cualquiera”, pero remarcó que “él tiene el local desde hace dos años, ya sufrió otros intentos de robo, pero ninguno tan grave como este”.