
A la pena de un año y medio de prisión en suspenso; deberá pagar una indemnización de $60 mil pesos al chofer que lo trasladó
Tras la polémica que generó la hazaña de un empleado judicial que viajó, a mediados de junio, desde la ciudad de Buenos Aires hasta Rosario en taxi y luego dejó impago el total de su viaje de 42.000 pesos, la Justicia condenó este jueves al hombre a la pena de un año y medio de prisión en suspenso y a pagar una indemnización de $60.000 pesos a su víctima.
Gonzalo Oviedo, de 30 años, fue declarado culpable de los delitos de estafa contra un taxista y de encubrimiento de robo, en un procedimiento judicial abreviado, acordado entre el fiscal Franco Carbone y la defensa del acusado. La sanción fue homologada hoy por la jueza de Primera Instancia María Trinidad Chiabrera, en el Centro de Justicia Penal.
La acusación de encubrimiento de robo quedó firme luego de comprobarse que al momento de estafar al taxista el empleado judicial también poseía un auto robado. Según precisó el medio local, días después del insólito episodio las autoridades encontraron a Oviedo en un Citroen que figuraba en los registros de motor y chasis como robado. Además, el vehículo tenía la patente de otro auto.
El exempleado judicial no irá a prisión ya que los delitos por los que fue acusado son excarcelables. De todas formas, el acusado deberá presentarse regularmente ante de la Dirección de Control de Condenados Condicionales de la provincia, y fijar su residencia ante las autoridades, por el lapso de dos años. Oviedo no podrá acercarse a la víctima y también tendrá prohibida la portación y tenencia de armas de fuego.
El caso
El hecho ocurrió a mediados de junio durante la madrugada cuando un conductor de la empresa porteña CityTax recogió a un pasajero en la Terminal de Retiro, cerca de las 2 de la mañana. Una vez abordo, el hombre le indicó que se dirigía a los Tribunales rosarinos de Pellegrini y Balcarce.
Según relató el conductor, arribaron al destino pedido por el pasajero aproximadamente a las 5. Si bien el hombre le pidió que aguardara un momento mientras iba a buscar dinero para pagarle el total del viaje, el pasajero nunca volvió, dejando impago los 42 mil pesos que habían insumido el servicio.
Por esa razón, el taxista, de 42 años, tomó la decisión de ingresar a los Tribunales donde se contactó con policías y les contó lo sucedido.
Finalmente, las autoridades encontraron al deudor en la sección de archivos del lugar y demoraron al hombre. Tras ello, Oviedo renunció a su cargo al iniciarse el proceso judicial, que derivó en un procedimiento abreviado y culminó con su condena.