
Unidades de distintas líneas lo sufrieron en las últimas horas, por lo cual se suspendió el servicio de transporte urbano e interurbano por tiempo indeterminado. Los taxistas cortaron el servicio hasta las 6.
La Unión Tranviarios Automotor (UTA) informó que no habrá colectivos desde la última hora de este lunes y durante el martes, debido a por lo menos dos ataques a unidades de transporte urbano y un colectivo interurbano en distintas zonas de Rosario. La medida de fuerza afecta tanto al servicio urbano como interurbano.
En tanto, en este contexto, titulares y choferes de taxis determinaron la suspensión del servicio entre las 0 y las 6 del martes.
La Unión Tranviarios Automotor (UTA) informó que no habrá colectivos desde la última hora de este lunes y durante el martes, debido a por lo menos dos ataques a unidades de transporte urbano y un colectivo interurbano en distintas zonas de Rosario. La medida de fuerza afecta tanto al servicio urbano como interurbano.
En tanto, en este contexto, titulares y choferes de taxis determinaron la suspensión del servicio entre las 0 y las 6 del martes.
En tanto, la versión preliminar sobre el otro ataque señala que una unidad de la línea 126 recibió disparos en la zona de Crespo y Virasoro. Ante la confirmación de estos hechos, desde UTA confirmaron que se suspendía el servicio urbano e interurbano desde las 22.30 del lunes y durante todo el martes, en principio.
A eso se le suma una agresión contra un colectivo del transporte interurbano de la línea Expreso, que fue atacado en el ingreso a Rosario desde la autopista que une a la ciudad con Buenos Aires.
En las primeras horas del lunes, habían dejado un escrito amenazante en colectivo a punto de iniciar su recorrido, por lo que el servicio se había visto afectado durante buena parte del día.
Los antecedentes que ponen en vilo a los colectiveros y taxistas son recientes. En diciembre del año pasado fue asesinado el chofer de la línea 116 César Roldán. Y hace algunas semanas ejecutaron a dos taxistas (Diego Celentano y Héctor Figueroa) y al colectivero Marcos Daloia. El raid de muertes violentas alcanzó su punto máximo cuando un sicario mató a sangre fría al playero de la estación de servicio Puma, Bruno Bussanich.