
La víctima fue hallada por su hijo en su departamento de Rosario. Se sospecha que el homicida lo habría atacado con una lapicera.
Habían pasado 30 minutos de las 12 de este jueves, cuando uno de los hijos de Hugo Cristian Ferrari, un jubilado de 78 años, ingresó al departamento de su padre, ubicado en el centro de Rosario. La escena con la que se encontró jamás se la podrá sacar de su cabeza: el cuerpo de su papá yacía en el suelo del living, lo habían asesinado.
Fuentes policiales detallaron que un corpiño hallado en la escena del crimen y varias colillas de cigarrillo son clave para el caso, dado que la víctima no fumaba. Sospechan que murió durante una cita amorosa y, si bien había desorden en el lugar, no se hallaron faltantes en la propiedad.
Las fuentes detallaron que Ferrari presentaba dos orificios en el cuello. Esas heridas le habrían provocado la muerte, según el médico que acudió a la escena del crimen. Se sospecha que el homicida lo habría atacado con una lapicera, ya que las heridas son compatibles con la forma de una birome.
La causa es investigada por la fiscal Marisol Fabbro, en turno en la Unidad de Homicidios Dolosos, quien solicitó el traslado del cuerpo al Instituto de Medicina Legal para realización de la correspondiente autopsia. Además, se pidió que el gabinete criminalístico haga el relevamiento de la escena del hecho y tome de testimonios a familiares y vecinos de la zona que puedan aportar datos.
De acuerdo a la información, los detectives encontraron colillas de cigarrillos en la escena que, estiman, podrían ser de una mujer que estuvo en la propiedad, ubicada en Zeballos al 1100, debido a que Ferrari no fumaba, por lo que serán peritadas para ver si tienen restos de material genético que en un futuro pueda ser cotejado.
Además, los investigadores secuestraron un corpiño, por lo que dedujeron que se trató de una cita amorosa. En una primera revisión, no faltaba nada de valor, por lo que descartan el robo como móvil del homicidio.